En muchos entornos informáticos es habitual encontrarse con ordenadores y pantallas que utilizan conexiones de vídeo distintas. Los cables y adaptadores VGA, DVI y DisplayPort cubren esta necesidad, permitiendo conectar equipos de diferentes generaciones sin tener que sustituir monitores o dispositivos que siguen funcionando correctamente. Son una solución práctica tanto en oficinas como en centros educativos y en casa.
Los cables VGA se utilizan principalmente con equipos y pantallas más antiguos, transmitiendo señal analógica. DVI ofrece una conexión digital más estable y con mejor calidad de imagen, mientras que DisplayPort está pensado para resoluciones más altas y configuraciones modernas. Los adaptadores permiten convertir una señal en otra cuando las conexiones no coinciden, facilitando la compatibilidad entre ordenador y pantalla.
Esta combinación de cables y adaptadores es muy utilizada para ampliar el escritorio, duplicar pantalla o conectar proyectores en presentaciones y reuniones. Elegir correctamente entre cable directo o adaptador evita problemas habituales como falta de imagen, resoluciones incorrectas o parpadeos durante el uso.
La calidad del cable o del adaptador influye directamente en la estabilidad de la señal de vídeo. Un producto inadecuado puede generar interferencias o pérdidas de calidad, especialmente en instalaciones más largas o en resoluciones exigentes. Por eso es importante optar por soluciones compatibles con el equipo y el tipo de conexión que se necesita.
Si necesitas conectar un ordenador a un monitor o proyector mediante VGA, DVI o DisplayPort, aquí encontrarás cables y adaptadores pensados para un uso informático real. Opciones orientadas a resolver problemas de compatibilidad y mantener una imagen estable y funcional en el día a día.

